Circulación Energética
Publicado en Cuerpo y Mente, NaturopatÃa por: JosepLos seres humanos somos energÃa. La energÃa es un don natural que puede cultivarse con toda carga positiva que la persona desee.
La energÃa es el combustible que el cuerpo humano necesita para vivir y ser beneficioso. Todos los procesos que se realizan en las células y los tejidos producen y requieren de la energÃa para llevarse a cabo.

El campo energético está basado en la actividad quÃmica del cuerpo, en la actividad mental del cerebro, en la influencia de las emociones y en las conexiones que podemos denominar espirituales.
El cuerpo humano, como todos los organismos vivos, se alimenta para realizar un trabajo por un perÃodo determinado y la energÃa que transforma diariamente se mide en kilocalorÃas.
La respiración constituye una de las fuentes de energÃa más importantes para el ser humano, más importante incluso que la comida. La función de la respiración es tanto energética, a través de la inspiración profunda, como limpiadora o desintoxicante, por la expiración.
Circulación Energética y alimentos
Conseguimos energÃa de los alimentos. Las personas no podemos producir por nuestra cuenta todo aquello que necesitamos para vivir, asà que tenemos que buscarlo en el exterior; pero no utilizamos todas las sustancias nutritivas, sólo podemos usar hidratos de carbono, proteÃnas, grasas, minerales, vitaminas y agua. Estos materiales forman parte, en mayor o menor proporción, de los alimentos que consumimos.
El cuerpo humano, utiliza la energÃa de los alimentos:
-Como calor para mantener la temperatura corporal.
-Como impulsos eléctricos para transmitir mensajes a través del sistema nervioso.
-Como energÃa, para mantener el trabajo muscular.
-En forma de reserva, cuando consumimos demasiada energÃa.
El agua también es una fuente de energÃa importante para el ser humano. Sin ella, el organismo no podrÃa desarrollar sus funciones básicas.
El ejercicio fÃsico regular nos mantiene activos y flexibles, el sedentarismo dificulta el movimiento y estar quietos produce cansancio crónico. Hemos de encontrar el punto medio, porque tanto el exceso como la falta de ejercicio cansan.
Los centros de la Circulación Energética
La mente aloja uno de los agujeros por donde perdemos energÃa. Los pensamientos negativos, la crÃtica, la queja, el pesimismo, la desconfianza, los temores nos bloquean y contraen, impidiendo el libre flujo de energÃa.
Cumplir los compromisos, incluso los menos trascendentales, fortalece; si acostumbramos a no llevar a cabo nuestras decisiones nos debilitamos. Antaño la palabra dada era un valor sagrado, pues implicaba que quien la empeñaba tenÃa el poder de cumplirla.
Lo que hoy conocemos como fenómenos electromagnéticos ya se habÃan aplicado hace miles de años, aunque como no conocÃan la electricidad, empleaban otro tipo de energÃas naturales.
Cada función del control de nuestro cuerpo es alimentada con una energÃa distinta, generada por su respectivo centro de energÃa. Además, cada uno tiene una frecuencia que se puede representar por un color, incluyendo toda la gama del arcoÃris. Estos son transmitidos como corriente, en banda de frecuencias y luego se transforma cada frecuencia en colores.
Estos centros de energÃas son reconocidos por algunas culturas, con distintos nombres, frecuencias o colores, pero todos coinciden en los mismos puntos de ubicación, que son siete.
El cuerpo y la Circulación Energética
Algunas fuentes de energÃa:
Tomar el sol moderadamente.
El movimiento y el ejercicio moderado.
Respirar correctamente.
Las posturas correctas.
El masaje.
La relajación.
La alimentación equilibrada.
Beber agua.
Dormir lo necesario.
Convivir con la naturaleza.
Estar alegres, reÃr.
Realizar actividades que nos complazcan.
Iniciar planes.
La meditación.
Para defenderse contra el dolor, el cuerpo se contrae, si esto pasa a menudo se crea como una armadura que impide la circulación de la energÃa.
El corazón es el centro donde se origina el impulso vital hacia la periferia: cara, manos, pies…Pero a veces se producen estrangulamientos en el trayecto de retorno al corazón; estos puntos son:  la cabeza, el tórax y el abdomen. Estos bloqueos impiden el movimiento espontáneo de golpear (protestar) o de alargar los brazos (pedir).
Las señales de la Circulación Energética
Podemos advertir la carga energética de las personas, observando su aspecto fÃsico.
Carga energética buena: posee un tono muscular tenso y su tono es activo.
Carga energética baja: tiene un tono muscular bajo y su tono es parado.
Cuando el cuerpo posee una carga energética alta, se observan con más evidencia los bloqueos.
El cuerpo nos da señales que indican que hay bloqueos, como por ejemplo:
Piel blanca (contracción), roja (obstrucción), terrosa (energÃa estancada).
Cambio de color entre diferentes partes del cuerpo.
Falta de movilidad.
Impresión de zonas insensibles.
Tensiones en puntos de unión estratégicos, articulaciones, cuello, cintura.
Alineación postural descompensada (torcida).
Debilidad en algunas zonas del cuerpo.
Torpeza o rigidez en los movimientos.
Respiración poco profunda.
Todos somos sensibles a las fuerzas o energÃas que nos rodean, pero la huella que originan no es igual en todos. Una persona más cargada energéticamente es más resistente a los influjos negativos y, a su vez, crea una influencia positiva para los demás, especialmente cuando la energÃa fluye libre y plenamente por todo su cuerpo. Estas personas generan buenas vibraciones y son buscadas por todos.


